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Un cobertor de invierno para nuestra piscina es realmente interesante. Aunque la inversión inicial pueda parecer grande, las ventajas de colocarlo superan con creces la inversión. Las razones de peso para instalarlo son las siguientes. 

1º Por ecología. Con la escasez de agua que sufrimos en nuestra tierra, mantener el agua en buen estado durante el invierno nos evitará tener que cambiarla al inicio de la temporada. Con una capacidad media de 50.000 litros de agua por piscina, conservar el agua durante 4 años ayudará a la regeneración del medio ambiente.

2º Por economía. Además del consumo energético que supone cambiar el agua, poner el cobertor preserva el vaso interior de la piscina. Ya sea gresite, azulejo, pintura, poliéster o liner, con el cobertor evitaremos la incidencia del sol, el hielo y la materia orgánica que puede ensuciar y estropear las paredes y suelo de nuestra piscina con el consiguiente gasto extra en su mantenimiento.

3º Por seguridad. Con el cobertor instalado, evitaremos caídas accidentales de niños y animales dentro de la piscina. El cobertor soporta perfectamente el peso de un adulto con lo cual, en caso de caída podremos socorrer perfectamente a un niño o mascota que esté en apuros.

4º Por facilidad de puesta en marcha. Cuando llega la campaña de baño, tener el cobertor puesto en invierno, nos facilitará mucho poner al día nuestra piscina. Nos evitará el vaciado de la piscina, la engorrosa y peligrosa limpieza del vaso con productos químicos y el posterior llenado. Es un gran ahorro de tiempo y recursos.

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